En el análisis que hicimos sobre el Presupuesto 2022 de la Provincia de Mendoza, advertimos que hay una disminución del presupuesto total de la provincia en términos reales (una “torta” más chica) y, a su vez, una disminución del porcentaje que se destina a educación (una “porción” más chica). Asimismo, observando la distribución de los recursos por tipo de gasto encontramos reflejadas las prioridades del Gobierno, en donde se aumenta la partida de infraestructura a costa del salario de les trabajadores.
Para complementar los datos presentados en ese informe y para poner en contexto esta situación problemática del financiamiento educativo en Mendoza con lo que sucede en el resto de las provincias, nos propusimos conocer cómo ha sido el aumento destinado a educación que se ha previsto para el 2022 en los presupuestos subnacionales del país y cómo se refleja eso en la inversión educativa por estudiante. Para ello realizamos un rastreo y recopilación de los sitios oficiales donde publican información presupuestaria en cada provincia.
Inversión por estudiante
Si analizamos la inversión educativa por estudiante en las provincias nos encontramos con una marcada heterogeneidad. El resultado proviene de analizar el presupuesto votado 2021 y 2022 con relación a la matrícula estudiantil. A la hora de argumentar estas asimetrías podemos mencionar algunas variables como el desarrollo económico que atraviesan las diferentes provincias o las inequidades que se presentan en el sistema de reparto de recursos fiscales como es el caso de la coparticipación. Como hemos mencionado anteriormente, nuestro país tiene un sistema impositivo muy centralizado y con estructura del gasto público muy descentralizada. A su vez, las políticas económicas que apliquen los gobiernos provinciales repercuten fuertemente sobre los servicios sociales.
Para los años 2021 y 2022, podemos observar que en 19 jurisdicciones de las que pudimos relevar sus presupuestos, las provincias patagónicas son las que destinan mayores recursos por estudiantes. Por el contrario, las que menos invierten en educación son Misiones y Mendoza. Nuestra provincia se encuentra muy por debajo del promedio con una diferencia del 56% y 64% respectivamente. Mientras que para este año Mendoza destinó $82.894 por estudiante, el promedio fue de $129.325. Para 2022 la brecha es mayor, nuestra provincia destinará $124.256 cuando el promedio será $204.500.