Salarios e inflación
Durante los Gobiernos de Cambia Mendoza les trabajadores de la educación han enfrentado significativas pérdidas salariales, problemática que se ha visto profundizada en lo que va del período 2020-2021. En este sentido, no nos resulta difícil recordar que durante el 2020 no se otorgaron aumentos y que la propuesta para el 2021 no alcanza para cubrir la inflación esperada y mucho menos para recomponer la pérdida del año pasado.
Para recomponer el poder adquisitivo de los salarios a 2015, el Gobierno provincial debería otorgar sobre el salario de junio 2021 un aumento de 58,3% para celadoras, de 56,2% para cargos y de 59,9% para las horas cátedra. A su vez, les trabajadores de la educación deberían tener un aumento de entre 30% y 38% en sus salarios de junio 2021 para mantener el poder adquisitivo del 2019. Si bien este escenario no está en los planes del Gobierno, resulta útil mencionarlo para dimensionar la grave situación salarial en la que se encuentra la educación mendocina.
Debido a que el aumento decretado por el Gobierno provincial para el 2021 incluye el pago de un bono por un monto fijo por agente, el porcentaje de aumento varía según el nivel de los salarios, que a su vez dependen de otros factores como la antigüedad, la zona, el tipo de cargo, y la cantidad de cargos que se tenga. Mientras mayor sea el salario menor es el aumento porcentual. En todos los ejemplos analizados podemos ver que ninguno ha alcanzado el incremento de precios del año pasado y, por ende, se encuentran muy alejados de los niveles de inflación acumulada desde 2020.
Salarios y Canasta Básica Total
El problema de la pérdida de los salarios contra la inflación se profundiza aún más si pensamos en el nivel de vida que pueden ofrecer sus sueldos a les trabajadores de la educación y sus familias. Para analizarlo comparamos los salarios de casos testigo con la Canasta Básica Total (CBT) para una familia “Tipo II” del mes de junio 2021 (último dato disponible). A ese monto le agregamos un alquiler estimado de $24.400 ya que la medición de la Dirección de Estadísticas e Investigación Económica (DEIE) no toma en cuenta este gasto.
Ninguno de los casos testigos analizados se acerca siquiera al umbral de ingresos que el mismo Gobierno define como mínimo para no ser “pobre”. Preocupa sobre manera la situación de les trabajadores de la educación que recién se inician en la actividad ya que su salario de bolsillo no llega al mínimo garantizado a nivel nacional. Recordemos que a partir de marzo de 2021 el mínimo de bolsillo para les docentes que tienen un cargo o 15 horas cátedra no debía ser inferior a $31.000, cosa que, nuevamente, no se cumple en nuestra provincia.