Este informe del Centro de Investigaciones en Economía Crítica examina la evolución de los salarios docentes en Mendoza durante la gestión de Cornejo, evidenciando la pérdida del poder adquisitivo y la insuficiencia de los ingresos frente a la Canasta Básica Total. Se destacan las políticas salariales implementadas, su impacto en el sector y la precarización laboral hasta diciembre del 2020.
El Gobierno de Cornejo representó una etapa de retrocesos para la clase trabajadora y la situación del sector educativo no fue la excepción. Fue una gestión que impuso 3 aumentos por decreto a les trabajadores de la educación y sólo en su último año, influenciado por el carácter electoral del mismo, firmó un acuerdo paritario.
Al hacer un análisis de la evolución de los sueldos respecto a la inflación encontramos que los primeros 3 años concretaron una continua caída en el poder de compra de les trabajadores de la educación. En 2019 lo acordado en paritaria logró estrechar significativamente la diferencia con la suba de precios, llegando a superarlos en 2% en el caso de las celadoras. Es válido aclarar que los aumentos salariales para los cargos y las horas cátedra han sido idénticos en los años 2017, 2018 y 2019, no así en el año 2016. La diferencia observable en los aumentos de los últimos tres años se produce por el congelamiento del FONID desde julio del 2016. Debido a que el sueldo testigo de las horas cátedra es menor que el de los cargos, el peso relativo del FONID es mayor.
Recordemos también que el decreto del 2016 incluyó el Ítem Aula, que no solo significó un deterioro concreto en el sueldo de les educadores sino que apuntaló la estigmatización del sector docente y precarizó aún más sus condiciones de trabajo. Descontando el efecto del Ítem, la caída salarial del 2016 se agrava a 11,1% en los cargos y 13,3% en las horas.
En el 2018, si bien el Gobierno provincial había decretado un aumento del 15,7% en tres tramos y sin cláusula gatillo, ante la inflación creciente y el permanente reclamo de parte del sindicato alertando sobre el deterioro del salario docente, en el mes de julio accedió a otorgar la cláusula de revisión acordada con el resto de los gremios estatales. Esto permitió que los ítems abonados por la provincia acompañaran el ritmo inflacionario, pero no hubo compensación alguna por el estancamiento del FONID. Para el año 2019 se acordó que el aumento salarial fuese mensual y en función de la evolución del IPC calculado por la DEIE. De este modo, se procuró que los salarios de les trabajadores de la educación mantuviesen su poder adquisitivo durante todo el año. Sin embargo, esta paritaria estuvo lejos de revertir el deterioro previo.